
Reflexión
Antes de cursar la materia de Mercadotecnia de Servicios, ya tenía conocimientos básicos sobre el marketing tradicional, como las estrategias del producto, precio, plaza y promoción. También sabía cómo identificar las necesidades del cliente y realizar actividades de venta o promoción de un producto.
Sin embargo, no sabía la importancia que tiene el servicio como parte esencial del marketing, ni que su valor principal está en la experiencia que se le ofrece al cliente. Aprendí que aprender por competencias significa desarrollar habilidades que me permitan aplicar lo aprendido en situaciones reales, como la atención al cliente, la comunicación asertiva y la solución de problemas dentro de un negocio o empresa (Tobón, 2013).
Durante las clases presenciales, mi aprendizaje se basó en la participación constante, la observación de ejemplos reales y el trabajo en equipo. Analizamos casos de empresas de servicios, elaboramos estrategias de atención al cliente y realizamos presentaciones para aplicar los conceptos aprendidos.
En el espacio virtual, utilicé recursos como videos, páginas especializadas en marketing, artículos y la plataforma del maestro para consultar materiales de apoyo.
Durante la asignatura desarrollé varias competencias. Entre las genéricas, aprendí a comunicarme de forma clara, trabajar en equipo y gestionar mi tiempo. Las transversales estuvieron relacionadas con el uso de herramientas digitales, la resolución de conflictos y la creatividad para diseñar estrategias de servicio. Las disciplinarias se centraron en comprender el comportamiento del consumidor, diseñar experiencias de servicio y aplicar estrategias de fidelizació.
Gracias al proceso evaluativo, que incluyó autoevaluaciones, coevaluaciones, listas de cotejo y rúbricas, pude reconocer mis avances y áreas de mejora. Me di cuenta de que no solo se evalúa el resultado final, sino también el proceso, la actitud y el compromiso que se demuestra en cada actividad. Este tipo de evaluación me ayudó a valorar más mi trabajo y a ser más crítica con mis propios resultados.
Durante este curso aprendí que la Mercadotecnia de Servicios va más allá de vender, ya que se enfoca en crear experiencias satisfactorias y en mantener relaciones duraderas con los clientes. Desarrollé competencias como la empatía, la atención al detalle y la comunicación efectiva, que son esenciales para cualquier profesional del área de marketing.
Aun así, reconozco que debo seguir mejorando mi habilidad para analizar datos del consumidor, mi creatividad al diseñar estrategias de servicio y mi confianza al presentar ideas. Quiero continuar fortaleciendo mis competencias tecnológicas y mi capacidad para aplicar el pensamiento crítico en la toma de decisiones. Este proceso me ayudó a entender que el aprendizaje por competencias no se queda en el aula, sino que se refleja en la forma en que enfrento los retos del mundo laboral (Delors, 1996).

